El próximo día 2 de marzo compartiré “Pan de Ayer” en el Centro Cultural de La Escalona. Vilaflor de Chasna, dentro del Circuito Insular de Teatro, Danza y Música del Cabildo de Tenerife.


“Contar y cantar la vida es compartir”.

A tientas vamos por el mundo a veces y la vida entre sus luces y sus sombras, sigue siendo un misterio. Una madre busca sentido para levantarse y poner los pies en el piso, después de la larga noche, insomne. Esa madre hace cola para la bolsa, ya saben, macarrones, garbanzos y lentejas, salchichas tulipán y arroz. Ella limpia escaleras y cuida a una señora impedida, a cuatro euros la hora, ella trabaja pero no le alcanza, no le alcanza.

Narrar es contar la vida, si ponemos asunto, todo nos está contando algo, alguna cosa de todo eso, valdrá la pena para ser contada. Como los árboles, nuestras raíces tejen los lugares por donde nos cruzamos, todo lo que sucede, nos sucede a todos. Contar es algo tan humano como el pan, que pusimos sobre la brasa, hace ya más de cuatro mil años. El pan es igual que el corazón que late en el pecho de los hombres sin trabajo o de las mujeres mal pagadas haciendo el mismo trabajo que sus hermanos, corazón y pan, se endurece con el paso de los días.

“Pandeayer” es otro artilugio de “cuentería”, la vida y la épica de un chiquillo que aprendió a nadar en una letrina y que comía libros de matemáticas y otras “filosogerías”. Andaba de casa en casa pidiendo el sobrante y el pan seco le hacía poner los ojos en blanco, mirando para el cielo, como si fuera un santo de tiza o de palo, igualito a los que hay en el retablo de la santa madre iglesia.

Cuando me pongo a narrar y veo los rostros, en ellos también me veo y así no me queda más remedio, que ser real; en este oficio de titiritero, así me decía mi abuela, al final no vine a ser otra cosa que “Maestro liendre, que de todo sabe y de nada intiende”. El embeleso y la mordida son medula y tuétano, por eso digo siempre que narrar es contar la vida y todas las vidas merecen ser contadas.

Pan de ayer en el Regia Comedy el día 12 de enero a las 21:00, la taquilla será a la inversa, primero lo ves y luego pagas la entrada. El aforo es limitado.

Un hombre camina dando zancadas y le quedan grandes sus zapatos pero no tropieza, a veces se queda parado bajo la lluvia y sonríe. Nadie sabe que una vez fue maestro de vocación y músico de carrera pero que un golpe de tristeza lo empujó a la indigencia delante de todos. Pan de ayer es un conjunto de vidas contadas por una voz, que mira hacia lo cotidiano, allí donde sucede la vida a golpes sobre el yunque y aun así, sigue pareciendo la vida un privilegio que hay que agarrar por los brazos y ponerse a bailar con ella. Sonrisas y lágrimas, cantamos y lloramos, la vida es un misterio que hay que disfrutar a pesar de los pesares.