Narración Oral Escénica

LA INCREÍBLE HISTORIA DE AQUILINA ESCARCHA Y OTROS CUENTOS DE NACER Y DE NACIDOS

Un aguacero colosal provoca un periplo por los límites de los andurriales y un niño que no se aburre se topa con el muñón humeante de un tamarindo talado que deja sin sombra al patio y al camino. Este aventurero menudo se topa con su madrina que le regala pan frito con miel de palma y allí sentado en un chaplón le nace el amor por la radio. Esta y otras historias se entrelazan para crear una atmósfera de realismo mágico, humor y ternura.

UN MUNDO RARO. UN CUENTO CHIQUITO

Racimo de historias en la memoria de un niño curioso, aventurero y asombrado. La historia de Coralia la niña ciega que se quedó muda de golpe cuando cayó aquel desparpajo del cielo que vino a iluminar la cúpula celeste que cubría la tierra en aquella parte o cuando se quedó el llano encarnado como el manto de la patrona en las fiestas de precepto o el don de Cándido, albino de nacimiento, estas historias y otras ocurrencias componen este artilugio de cuentería que nació para contar la vida porque me parece a mí que todas las vidas merecen ser contadas.

Dossier informativo.

PAN DE AYER

Es otro artilugio de “cuentería”, la vida y la épica de un chiquillo que aprendió a nadar en una letrina y que comía libros de matemáticas, ciencias sociales y otras “filosogerías”.

El pan es igual que el corazón que late en el pecho de los hombres sin trabajo o de las mujeres mal pagadas haciendo el mismo trabajo que sus hermanos, corazón y pan, se endurece con el paso de los días.

AGARRANDO LA MUERTE CON LAS MANOS

Morir es como nacer le  oí decir una vez a uno de aquellos viajante que llegaban en fotingo por la carretera vieja del sur al patio donde crecí. El hombre tendía una manta vieja sobre el empedrado y allí mismo descargaba toda su mercancía, pura necesidad para ir haciendo la vida. 

Cuentos de finados inspirados en nuestra tradición donde los ranchos de ánimas con su música y cantos llenaban los patios de recuerdos y memoria de los familiares que ya habían hecho el viaje postrero.