La comitiva más pintoresca y silenciosa llegó al atardecer casi de puntillas arrastrando su vergüenza enjaulada y bien escoltada por los deformes que procesionando, empujaban la carga en las empinadas. Durante toda la mañana un goteante pero incesante llegar de grupos tirando de carros con su cansancio pegado a la ropa y el polvo a […]