En la hora postrera

Fuerte baladrón, muriéndose y todo,se reía con las jerigonzas que le hacían según él, en su deliro, los muertos de la familia al pie de su lecho de muerte. Decía que allí estaba la endina tía de su padre, que por lo que tenía oído era peor que pegarle a una madre. Contaba que por lo menos eran más de quince entre cercanos y parientes lejanos, todos allí mirándolo y esperando a que llegara la hora postrera.

Se ve que se aburrían y en el” intre” se pusieron hacer bromas y morisquetas que hacían reír al moribundo. Entre vivos y muertos allí se acompañaba al doliente en todo lo que hiciera falta. Se hacía agua guisada para las más sentidas, café y “soberano” era cosa de hombres, que sentados en el chaplón esperaban por fuera.

En el cuarto el olor a “Vivaporus” se mezcla con el de la muerte, es como fruta a punto de fermentar, un dulzor acido que tumba. Las hermanas de Aniceto encamado, tienen la casa como los chorros, no poco ha sido el Zotal fino y el oro matón echado con generosidad prusiana, para hacer que todo esté como una patena de oro. Ni un mosca en los flecos de pegue colgados de los bombillos, ni las de la muerte que dicen que las trae con ella.

Aniceto se pone a cantar y le sale voz de niño, quiere jugar a las tres piedritas, Nemencia la más vieja manda a llamar al cura. Por la ventana que da al patio se quiere meter la luna. Aniceto conversa con su madre y con su abuela, las hermanas se santiguan. Cesaria la más joven tiene casi setenta, por una banda de la cama ve a la muerte subir por la vena, es como un bulto que recorre el camino hasta donde está la vida y se la lleva.

La comitiva fatua recibe Aniceto que casi no se da cuenta, él como si estuviera de parranda se va con esas almas de fiesta. En la casa lo amortajan para el entierro. Un terno de atrás para adelante y unos zapatos nuevos, un crucifijo de palo con un rosario negro. Un mundo raro.

Un cuento chiquito. Juan Carlos Tacoronte.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: